viernes, 21 de marzo de 2008

Vida en caja, tómala del exhibidor

Mi actitud ante el conocimiento siempre fue igual, por dicho motivo fracasé bastante en el área académica llevando a los tumbos mi carrera universitaria, es que nunca pude asimilar la idea de tomar ciegamente conocimiento sin antes procesarlo, veo a mi alrededor mucha gente que absorbe conocimiento cual máquina de una industria, sin análisis. Tal vez sea consecuencia de un sistema universitario que no incentiva la creatividad, solo el estudiar estrategias para que la prueba del mes siguiente llegue al mínimo aceptable.
Un día cuestionando a un profesional su actitud fanática sobre los productos de una conocida empresa del Software, me contestó sencillamente “hay que creer en algo”, inmediatamente vino a mi mente el recuerdo de una pequeña Biblia que me habían regalado en mi colegio católico. Esta Biblia era mantenida económicamente por un grupo empresarial, y en el apartado donde hablaban de su grupo incluyeron una frase que ya en mi niñez me había impactado, era algo así como “léela y vive bajo sus conceptos, no la cuestiones”. El consejo a pesar de parecer algo autoritario no deja de ser válido en esta sociedad, aquella Biblia daba directivas para vivir una vida cristiana, era un modelo de vida aceptado, que venía en caja. Yo la leí unas dos veces, la cuestioné y también tome muchas cosas de ella, pero no hice caso a aquel consejo, la cuestioné y no la acepté por completo como mi modelo de vida, tal vez por eso hasta el día de hoy estoy buscando un modelo de vida, uno creado por mí.
Pasado muchos años veo que miles, millones son las personas que toman y aceptan modelos preestablecidos, no cuestionan, solo ejecutan, no me quejo de cómo me ha ido, pero debo reconocer que a muchos de ellos le ha ido mejor en ciertos aspectos, tal vez una mayor aceptación social, están expuestos a problemas mas socialmente aceptados y su comportamiento es mas “maduro” y “normal”.
Solo sé, que lo mucho o poco que haya logrado de mi vida, es pura y exclusivamente invención mía, con errores y logros que llevan mi sello.
Como conclusión podría decirte, que tal vez no sea la mejor vida la que elegí, ya que día a día tengo el trabajo de construirla y la paciencia de aceptar las consecuencia de mis errores, pero lo que si sé es que la gran virtud que tiene es que no puedo negar que vivir así es divertido, y no te cambio un día de mi vida por dos de una vida en caja.

No hay comentarios: