domingo, 7 de octubre de 2007

¿Mi especialidad?... la cirugía

Toda la tarde, ese fue el tiempo que perdí intentando colorear el día de otra persona, y para ser completamente sincero, existía otro objetivo igual de importante, lograr conservar el transcurrir de mi día, el cual era muy positivo. Sentí que si algo no cambiaba, mi vaso podría desbordarse, y quien me conoce sabrá que mis vasos más que desbordarse estallan en mil pedazos. Ese fue el preciso momento en que todo empeoró, ya que percibí que la persona que tenía frente a mi no estaba dispuesta a sentirse mejor, y que sencillamente quería un día gris, y mi propuesta de colores no era aceptable.
Si cada uno de nosotros dejara de esforzarse por mejorar la situación de otras personas, y se ocupara exclusivamente de sentirse bien consigo mismo, creo que todo sería mejor, ya que cuando tu estás en paz con la mente y corazón, natural e involuntariamente la gente que te rodea lo percibirá. Suena egoísta, es más, el período de tiempo que te lleve estar en paz con tu interior, será un período en el cual serás efectivamente un egoísta, pero será algo así como un vino que está madurando, nadie tomaría del vino cuando aún no cumplió su proceso, es más, hacerlo tal vez lo arruinaría. Cuando no se está en paz, la percepción cambia, no se logra ver claramente los eventos que nos rodean, algunos eventos son desvalorizados y otros serán exagerados, estarás más sensible o tal vez distante y frío, tus conclusiones serán apresuradas.
Tomemos por ejemplo al cirujano que salva una vida extrayendo un tumor, pregúntate como procede, primero tal vez descubrió su pación por la medicina y decidió que sería su carrera, luego sufrió una larga formación profesional para desembocar en su primer procedimiento, donde poco a poco habrá ganado confianza para que llegue el día que podrá salvar una vida. Imagínate que hubiese sucedido si esta persona en lugar de sufrir este proceso tan largo y sacrificado, decidiese no llevarlo a cabo, y tomando un cuchillo improvisara una extracción de ese tumor que ni siquiera sabrá localizar, las intenciones son iguales de nobles.
Es muy probable que durante este período de aprendizaje el futuro cirujano se aísle tras sus libros, rechace las noches con amigos e incluso descuide a sus seres más queridos, pero el sabe que estará pasando por este proceso egoísta para poder extraer ese tumor algún día en el futuro.
Si pretendes ayudar, primero plantéate ser un profesional en ser feliz, en gozar de paz interior, y al igual que este cirujano tal vez debas ingresar en un proceso de aprendizaje solitario, egoísta y aislado, donde te encerrarás en tu mundo y te alejaras del resto, pero estoy casi convencido en que llegará el día en que terminemos esa carrera, luego de adquirir algo de experiencia, ese será el día en que estarás en condiciones de extirpar la tristeza del corazón de alguien que lo necesite.
Luego de esta conclusión, la cual me arriesgaré a creer que no es equivocada, trataré de ser un poco más egoísta, de preocuparme algo más por sentirme bien.

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